Todos las muertos son el mismo muerto, pero no hay vivo que se parezca a otro. Tiene morir ese relato democrático que los mancomuna a todos, aunque cada uno escriba con quienes lo festejaron en vida su particular libro de recuerdos. Se les ama con invisible festejo, se les procura la nostalgia como el que acaricia la piel que ama y la eriza de gozo, pero no tenemos con qué anotar la sutileza, el empeño lírico y epidémico de abrazarlos y darles cuerpo en el nuestro. La postrera sombra que nos llevará un día dará cierre a los ojos en el blanco día, pero no velará la memoria ni empañará su luz en nuestra vigilia. Hoy es el día de todos los muertos, pero en realidad es el día (no se precisaría que nos lo recordarán) de todos los vivos.
1.11.22
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lorca vs Borges
Borges consideraba a Lorca un andaluz profesional, un poeta de rango menor, auditivo, visual, carente de la hondura intelectual que él exi...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hay cosas que uno dice y no cree pero convencen a quien escucha. De cuanto se dice una parte no pertenece a nadie, no hay propiedad de lo di...
No hay comentarios:
Publicar un comentario