Dios mira su obra. Contempla el azar y las causas, los arcanos y las evidencias, el terrible solo de sangre que barre el aire como una letanía. Dios renuncia a entenderla. Sospecha que se le vendrá en su contra. Tiene las botas sucias y la corazón henchido. Sin embargo, a pesar del vértigo y de la fiebre, la siente suya.. Como si la trama ya estuviese escrita y él únicamente se hubiese dedicado a transcribirla. Dios está siempre solo y nadie puede comprenderlo nunca.
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Costa Ballena
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1 comentario:
Dios siempre está solo, exista o no.
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