Cosas extrañas, cabezas que rugen, orejas a las que asedian unas hormigas, habitaciones rojas, hombres sin fe, ruidos dentro de un corazón que gime.
Lo contrario al arte es el ruido. Al ruido se le concede lo que no alcanza a veces el silencio. El mundo funciona porque el ruido lo empuj...
No hay comentarios:
Publicar un comentario