Comprar agota, saber que lo comprado requiere una atención posterior. También la sensación de que no se les da a esos objetos el afecto con el que nos decidimos a poseerlos. Cuanto más cosas se tienen, mayor es la certeza de que no nos hacían falta. Acumular y correr: ese es el signo de este tiempo. Un estado fluido de pertenencias que no arraigan. Un creer que tener es mejor que saber. Y no sabemos y seguimos corriendo. Nadie lo diría.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cuatro aforismos (cuatro más) sobre el tiempo
Vidas de poco fuste o de más rica blonda o quizá goce de más crédito y asiento la idea de que no hay vidas ocupadas por un solo signo, pie...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
El Circo del Sol es adictivo. Hoy al salir del Grand Chapiteau he pronunciado esa frase. La repito mientras escribo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario