27.1.25

Historietas de Sócrates y Mochuelo / 26


A Mochuelo las moscas cuando zumban le parece que hablaran. Cree escucharlas inquietando la paz que ha encontrado al ausentarse Sócrates. Cree también que podrá hacer que el vuelo grosero no le incomode y la criatura considere llevar su música a otra parte, pero cuando ese anhelo se ha logrado, sin que él contribuya a su logro, por mera injerencia del azar, Mochuelo se queda solo. Podéis ver que ha cerrado los ojos. En última viñeta no hay mosca, ni Mochuelo, ni Sócrates. 


Continuará. 


No hay comentarios:

Cavilar

  Hay jazz en Ravel. El bolero no es únicamente una danza con una moderada y uniforme invitación a repetir una armonía y un ritmo, roto más ...