El asesino, al sentir que había bordado el crimen perfecto, lo colgó en su Facebook. Un texto corto. Por no envanecerse en demasía, no aportó detalles innecesarios. El lugar, el perjudicado, el móvil. Le pudo la vanidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Velocidad y fatiga, ruido y tristeza
Lo contrario al arte es el ruido. Al ruido se le concede lo que no alcanza a veces el silencio. El mundo funciona porque el ruido lo empuj...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Tinto Brass , en cierto modo, es un viejo verde con una cámara: uno del tipo que cambia los Anales de Tácito o las Obras Completas de Giaco...
No hay comentarios:
Publicar un comentario