El árbol ya no era el árbol bajo el que se besaron hacía cincuenta años esa misma noche, pero permanecía erguido y había un corazón raspado en el tronco en el que no estaban sus iniciales.
Borges consideraba a Lorca un andaluz profesional, un poeta de rango menor, auditivo, visual, carente de la hondura intelectual que él exi...
No hay comentarios:
Publicar un comentario