14.4.23

Un cuento antiguo

 

Fui reclutado por las hordas bárbaras. La locura les había desencajado el rostro. Hablaban con los ojos cerrados, no tenían orejas. Me leyeron un decálogo de sangre. Antes de mí, otros; después, el mundo. Soñé que me rescataba un ejército. Entraron por un túnel angosto y secreto. De uno en uno. Con milagroso tesón, accedieron a mi mazmorra. Tardaron cien años. Al llegar, les leí el decálogo.

No hay comentarios:

37 notas sobre "Manual para sacar un conejo de la chistera" de Juan Ramón Mansilla

1 El poema / El poema no existe, empieza a desvanecerse en cuanto el poeta o el lector lo concluyen, da de sí hasta que se pronuncia. Entonc...