True detective (temporada 1) es un thriller teológico. The Handsome Family le pusieron una canción de apertura hipnótica y desarrollo metafísico. T-Bone Burnett (ese genio del blues moderno) hizo que toda la banda sonora fuese fangosa y maligna. No hay vez en que, al escuchar Far from any road, piense en la maldad que esconde el alma humana. Uno a veces deja que lo perturben. Luego regresa a la rutina sobre la que ha construido el trasegar de todos los días, pero la visión del mal fascina. Toda la religión es un desviación narrativa de esta idea. El bien se enfrenta al mal y suenan un montón de guitarras y unas voces ásperas proclaman que el fin del mundo se acerca y que no hay día en que no lo tengamos a la vista y hasta lo tuteamos y paseamos a su lado.
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