Veces en que
Hay veces en que la música llega donde no se atreve ninguna otra disciplina del alma. Son milagros que ocurren y a los que asistimos y de los que después podemos hacer recuento. Nos hacen más felices, qué duda cabe, pero no es solo la felicidad, esa cosa inasible a la que dedicamos tantísimo empeño y tan huidiza y voluble es. Es también la sensación de plenitud. No hace falta nada más. Nada que rivalice con la sensación de colmo. Veces en que escuchas una canción que te sabes de memoria como si fuese la bendita primera vez. Sabes que nota va a ser pulsada, prevés la melodía y, sin embargo, eres burlado, se te confisca esa certeza. La buena música hace eso: te hace frágil, te hace débil también. La belleza nos debilita, cantaba Alison Moyet. En su presencia uno es pequeño y sabe que lo es. Se tiene esa certidumbre, la de la fragilidad y la de la insignificancia. No hay día en que no sienta esa punzada, la de la música. En estas jornadas de precariedad (de miedo, me dice un amigo, lo creo) es bueno guarecerse detrás de la música. Ponerla alta en casa. Subir el volumen. Hacer que lo impregne todo. La pieza de Chick Corea, la inmortal Spain, no es casual. Hay cientos de versiones. Iré trayendo algunas, las que más me gustan. Esta es particularmente magistral. Lo es porque la voz de Bobby McFerrin es prodigiosa, sí, pero sobre todo lo es porque el ensamblaje entre los dos es perfecto. Felicidad. Asombro. Milagro. Perfección. Amor. Cuídense.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Breviario de vidas excéntricas/ 9 / Azucena Novaferro
Perdí el virgo con un capitán del Tercio de Flandes en un descuido cuando iba a la fuente de mi pueblo a llenar un cántaro de agua. Era a...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Hay vida después de las novelas históricas, aunque las estanterías estén secuestradas por dinastías y pasillos secretos, por cetros perdidos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario