10.10.25

El poema de Peter Pan y Wendy Mora Angela Darling

 



Incurre a veces el amor en rampas, en fiebre, en fuegos; cae entonces en la cuenta del vértigo, de la ceniza; broncamente amarra las riendas antes del roto, pero luego abre decidida altura y zurce a besos los harapos del aire. A Wendy se la ama así, no es posible esgrimir otro poema. Ninguno que restituya la confección de la esperanza, el temblor de la sangre. Peter Pan vuela los tejados de Londres con el corazón henchido. No ha dejado de hacerlo nunca, sigue en vuelo, enamorado, inmortal y perfecto.

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