4.4.21

Dietario 94

 De las vidas ajenas apena que, vistas en detalle, todas sean tan iguales a las nuestras.

Estar solo es tutear a la muerte.

Prefiero la dulzura semántica de la palabra oblea a la contundencia sin rebaja de hostia.

Ejercí la filantropía hasta que tuve que solicitar la ajena.

La verdad, incluso la más noble y necesaria, nunca debe arruinar una buena historia.


No hay comentarios:

Un recado

Hay que medir las palabras y luego volverlas a medir, esmerarse en la medida y luego pensar en si lo hemos hecho a conciencia, sin que falte...