Las antiguas averías del alma no terminan nunca de irse. El invierno ofrece rigores únicos, pero tampoco tengo en el pecho ese dolor con el que el frío me azuza continuamente sus perros.
Ubrique, noviembre de 1992
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Fotografía: Bruce Davidson Todo está en orden, se puede apreciar. Podría ser el desorden lo que emane de esa apreciación, según desee quie...
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