Los paseos marítimos son la representación que más me agrada del verano. Recorrerlos sin prisa, bajar luego a la orilla y ver el mar desde ella. No preciso meterme: tan solo observarlo, tener la certeza de que sigue ahí. No creo que me haya sentido solo frente a él. Son incluso esas caminatas, apenas pensadas, erráticas y placenteras, las que hacen que aprecies más lo que te circunda. Me siento, déjenme recrearme, arrebatadoramente conmovido. El mar es una especie de vida aplazada, de novela absoluta en la que se cuenta la historia del mundo. La ciudad es el reverso burocrático de las olas. La ciudad está construida de espaldas al mar, ajena a la trama antigua de su hondura y su vastedad. Ayer, mirando al mar, aunque lo tenga lejos, pensé en lo que no nos ha contado. El cielo es también el reverso de algo. Pero al cielo le hemos atribuido facultades espirituales que le han venido siempre grandes. Lo hemos poblado de dioses fundamentales y de dioses subalternos, de esperanzas y de fracasos. Hemos mirado arriba para entendernos, pero hemos mirado poco al mar. No del modo en que se extraen respuestas. Deben estar ahí. Podrían estar por ahí. Quisiera envejecer junto al mar. Lo hago desde lejos. Tengo para mí el mar. No cansa. No pregunta. No exige. Tiene una pureza antigua como la luz. No la pervierte la invasión de tumbonas y de sombrillas con la que pretendemos intimar con él, hacer que nos agasaje con algo. Sigue sin perturbarse. Se ofrece sin entregarse. Se exhibe sin rebajarse. Leo la prensa y el mar me distrae. No me concentro. Tampoco hace falta. La disciplina del verano en la playa no es dura.vesta lejos (mi pueblo no tiene costa), pero escucho su calma o su fragor. Basta tener la mirada limpia y el alma, la desvalida alma, abierta al asombro y a los prodigios. Sana, me expurgo. Conversamos los dos, aunque no se aprecie. Echaré en falta el mar siempre, su felicidad sin porqués. Entre la verdad y la belleza los poetas escogen la belleza. Lo dejó hablado Platón. Pues platónico ando. Platónico y obsequiado de luz y de infinito
No hay comentarios:
Publicar un comentario