En el perigeo lunar, la mujer lúbrica propende a encintarse. La criatura alumbrada exhibe en la frente un lunar festoneado cuya visión produce, en quien lo mira en exceso, fascinado por su dibujo, vómitos, diarreas, evacuaciones unánimes y ubérrimas del alma turbada por esa presencia tatuada. Las criaturas nacidas por madre lúbrica en noches de perigeo muestran lunares de muy variada forma. Los lunares aserrados se localizan en el muslo y en la parte antero-posterior del brazo. Los lunares hendidos, en el vientre. Los acorazonados, en el hombro. Los lancelados y aciculados, en la espalda media y ocasionalmente en el costado. Los sagitados, de más lento progreso, en la cima de la mata del pubis. Los trifoliados, en el cuello. El lunar paripinnado, oculto en la nuca, bajo la melena, produce invariablemente la muerte de su observador. La madre de la india Violeta tenía un lunar con forma de mujer encinta debajo del pecho izquierdo. Si acercabas el oído, escuchabas el latido de un corazón. Violeta tenía uno que no tiene nada a lo que se me compare. Contenía la música celeste y danzaban en su órbita planetas y constelaciones. Hay días en que se puede confundir con un árbol o con un río. Noches en las que replica la cara de un hijo recién nacido. Violeta, hija, serás madre en cuanto te conozca varón, le decía su madre. Ella se reía y salía corriendo. Pensaba en si no le partiría el peso de un hombre encimándola. En si la hija, pues sería hembra, sería alta como árbol. Ella mira su lunar. Lo acaricia. Se pregunto si la hija lo tendrá también. Todos los lunares convulsionan el alma de quienes los miran. Todos aturden al que los contempla. Los nacidos de mujeres lúbricas fecundadas en el perigeo dan la espalda a sus enemigos, agachan la cabeza y esperan, entre la lástima y el odio, a que una suerte de magia los fulmine. Se le ve cómo muere sin dolor y su cadáver revela vestigios inequívocos del desmán, por lo que son piezas de un valor extraordinario en las huestes que los empujan a la batalla. Pronto será perigeo de nuevo.
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Breviario de vidas excéntricas / 16 / La india Violeta
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