El Ministerio de Educación rusa ha igualado a Putin y Stalin en el libro de la Historia. Los ideólogos del Kremlin coinciden en la importancia de un presidente moderno que ha sabido conducir al país al orden después del desmantelamiento de la Unión Soviética. Han obviado esta foto, tomada en la galería de tiro de una de las muchas oficinas de Inteligencia del Estado. No han tenido ningún rubor en sacralizar la figura del Jefe. O han visto la foto, la han considerado con la seriedad y el rigor que merece y han dispuesto que éste es el líder que precisa el país para acometer los problemas que lo cuartean. Parece un perfecto espía al que le acaban de felicitar por alguna misión: James Putin.
27.9.07
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