El Ministerio de Educación rusa ha igualado a Putin y Stalin en el libro de la Historia. Los ideólogos del Kremlin coinciden en la importancia de un presidente moderno que ha sabido conducir al país al orden después del desmantelamiento de la Unión Soviética. Han obviado esta foto, tomada en la galería de tiro de una de las muchas oficinas de Inteligencia del Estado. No han tenido ningún rubor en sacralizar la figura del Jefe. O han visto la foto, la han considerado con la seriedad y el rigor que merece y han dispuesto que éste es el líder que precisa el país para acometer los problemas que lo cuartean. Parece un perfecto espía al que le acaban de felicitar por alguna misión: James Putin.
27.9.07
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Una brizna de luz
Hay noches en las que oigo ladrar a los perros. Me persiguen desde hace unos días los ladridos. Los más viejos ladran hacia adentro. Lo escr...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Cuando pienso en Petrarca. no es cosa que suceda con frecuencia, pienso en Garcilaso de la Vega, en el verso endecasílabo, en los cancioner...

No hay comentarios:
Publicar un comentario