20.5.07

Pensar hacia atrás, escribir hacia adelante

"Depurar código implica un razonamiento inverso, como resolver un misterioso crimen. Algo imposible ha ocurrido, y la única información sólida es que realmente ha ocurrido. Así que hay que pensar hacia atrás, a partir del resultado, hasta descubrir las verdaderas razones."

– The Practice of Programming
Brian Kernighan y Rob Pike
Y yo, tan ensimismado en mi ombligo, escribiendo chorradas sobre cine que no interesan a nadie, refutando mis vicios para
volver a caer en ellos más estrepitosamente, cuando la realidad era esto.
Toda la vida creyendo que pensaba más o menos con criterio, que organizaba mi vida con la tutela de la diosa razón y ahora resulta que hay que pensar hacia atrás.Todavía estoy a tiempo.

18.5.07

Retrato de una obsesión: Me enamoré del hombre-lobo




Progresivamente desprendida del encanto inicial, Retrato de una obsesión se posiciona en ese muy resbaladizo limbo de películas inclasificables que no merecen el aplauso, pero tampoco la desidia, el desinterés. Al tratarse de un más que libre biopic sobre la fotógrafa Diane Arbus, hay licencias que no se ajustan a la linealidad de las formas ( la película entera es un estomagante flashback ) así como desproporcionadas alegorías sobre la libertad de expresión, la toma de decisiones y la voluntad sobre modificar el curso de nuestras vidas por más que un destino supraterreno o invisible parezca tozudamente empeñarse en regalarnos. En esto, la película es ejemplar, en lo que tiene de subversivo, de transgresora. Hay que entender este amor extraño entre la bella Kidman y el feo Robert Downey Jr. como el verdadero asunto del film, aunque luego desbarre en ocasionales demostraciones de lo que guión no lo suficientemente trabajado puede ocasionar a la impresión general que nos causa una película. Al Cocteau de La bella y la bestia no le habría importado firmar la relación de estos personajes.
La pertinente etiqueta de biografía novelada que abre el título del film nos sugiere que el director, Steven Shainberg, perpetrador de la también excéntrica Secretary, va a colarnos un sobrevitaminado relato sobre las relaciones humanas. Y en efecto, esto sucede, pero Shainberg prefiere bucear en lo fantástico, en la parte etérea del alma, en esa en la que lo anormal atrae y la belleza, convulsa o no, como decía Breton, pasa a ocupar un plano necesariamente secundario.El progresivo proceso de afeamiento de la diva Kidman en su rol de fotógrafa súbitamente iluminada por lo freak es digno de figurar en la colección privada de cualquier aficionado a lo kitsch. Especial mención para el vecino inquietante, amoral, embutido en su traje de soledad y de compasión, que la introduce en el mundo de la farándula sin que ningún circo de pueblo ponga atrezzo a esa crucial transformación.
Tristemente lastrada por su inequívocamente inconsciente título en español, Fur ( piel ) es una obra curiosa, un punto y aparte en el inventario de películas que vemos a diario. Ésta no va a engrosar nuestro particular altar de joyas, no va a ser altamente recomendada a nuestros amigos cuando hablemos de cine ( sí, todavia es estupendo hablar de cine alrededor de unas cañas en un bar ), pero no es posible, en un acto sincero, machacarla, imponerle el dudoso epíteto de "caprichosa".




Este cuento sobre la fascinación de lo raro se evidencia forzado ya que la amable, gentil y siempre correcta Diane Arbus no matrimonia con el espíritu indómito, cómplice con lo desviado de la norma, que la película quiere mostrarnos y que ya sus fotografías reales se encargaron de hacer. Pueden ver algunas en este estupendo enlace. Este curioso ejemplar de mente perturbada por la infinita belleza de la fealdad se suicidió en 1.971 y la leyenda urbana que circula en los mentideros del gremio de los cotillas de la cultura es que se fotografió mientras se iba perdiendo en el más allá.

El dolor es un blues



Las uvas de la ira : La epopeya de la tierra




16.5.07

Otro siglo cambalache

( El Roto, El País )

Lisboa on my mind

En todo
sé hermoso.
Para todo
da cuanto posees.
No dejes que nada
te merme.
Únicamente
acepta el tiempo
y lleva con elegancia
cuanto se te entrega.

Nota testamentaria

Haber asistido al júbilo de vivir mansamente y sin propósito y contemplar más tarde el secreto numen del reverso oscuro de ese júbilo.
No inmutarnos o no sentir fatalmente una pérdida, un revés.
Así ignorar el dolor y nunca confiarnos al desánimo.

15.5.07

Domino: El peso de la MTV





Ya ha abierto el circo: pasen, vean, tomen asiento, disfruten del vértigo y salgan convenientemente rebajados de preocupaciones, manumitidos de la maquinaria terca de la rutina, instalados cómodamente en el engaño. El cine ha sido siempre una fabulosa factoría de engaños. Hay películas que producen una mayor certeza de que la mentira ha ocupado nuestros sentidos y que, al final, nos hemos tragado un rollo tremebundo, una epifanía jocosa de fuegos de artificio, una celebración tridimensional del ruido. Eso es Tony Scott, un mago del ruido. Debajo late, nítida, la furia, el pulso de un director demasiadas veces ninguneado, pero vigilante celoso de una forma ancestral de hacer películas, la de mostrar un espectáculo hipnótico, una auténtica fiesta de barracón de feria. Su traca de imágenes sugerentes sigue siendo fastuosa, pero después no queda nada o queda tan poco que el tiempo, juez severo, acaba borrando los perfiles ( primero ) y esas imágenes deslumbrantes ( después ).
Scott es un autor barroco, pero su hiperbólica urdimbre de conceptos y formas no seduce como querría o como su talento hiciera sospechar porque el cine de este director está sobreimpregnado de un ingenio cargante, muy lírico, sí, pero convertido, en el abuso, en una parodia, en una caricatura que no llega al esperpento, aunque lo ronda y no es difícil vaticinar que acabará ahogado en él para satisfacción absoluto de la legión de fans que posee.
Los muchos tiros, la abundante carga de adrenalina, el erotismo light y el trepidante sentido del ritmo hacen de Domino una obra cien por cien Tony Scott. La historia de la azarosa vida de Domino Harvey conviene a este tsunami de argucias técnicas, de estética videoclipera, de resonancias pop. Escribe Richard Kelly, guionista de la cinta de culto Donnie Darko, pero lo que atrae es el movimiento psicodélico de la cámara, que parece tocada por el numen de la mescalina que se meten los protagonistas. Mickey Rourke se gana la admiración del dueño de la butaca porque es creíble: más por su pinta de macarra con mala leche que por su empeño en hacernos ver que todavía hay un actor dentro de su cerebro machacado por el boxeo y los estupefacientes.
Christopher Walken hace de Christopher Walken lo cual no es ninguna novedad, pero se lo agradecemos siempre. Este biopic acelerado debe verse con absoluta falta de exigencias cinematográficas: como oir un disco de La oreja de Van Gogh cuando ya hemos estado dentro de Dark Side of the Moon. No sé si me explico. Hay tiempo para todo. Si no lo hubiera, prescinda el amable lector de este excesivo ejercicio de egolatría.


Shortbus: Pornografía sentimental o Sentimientos pornográficos




Divertimento hedonista digno de figurar entre las joyas freakies del año, capricho indie de dudoso gusto artístico que apela al morbo y a una supuesta e indomable libertad de expresión artística para darnos una generosa ración de carnes libres, fornicios varios y autofelaciones con Manhattan de fondo. Ninguna de esas licencias visuales contribuye a nada notable que eleve el tono simple, cargante y, en ocasiones, burdo en este film desprejuicidado y ufano de su etiqueta de porno narrativo o inteligente, pero hueco, enfangado en una deriva metafísica de saldo de baratillo, donde los personajes diseccionan sus esquizofrenias, exorcizan sus vicios y hasta se infringen contorsionismos lúbricos tan sorprendentes que no sabe uno si asiste a una pedlícula o a un espectáculo cabaretero-circense para mayores ociosos y salidos.Toldo sea por negar la inhibición, por abolir el pudor, por psicoanalizar los polvos de madrugada con smooth jazz como lúdica almohada sonora.No sé todavía si el proyecto es sencillamente guarro o es exótico o es cine artie de resonancias hippies. No sé si es saludable esta militancia en lo voyeurista o hay alguna desviación estética ( no diré moral ) en el espectáculo abigarrado, soez y kitsch de este universo plástico de individuos telúricamente perturbados por la asfixia existencial del sexo.

Freud los pillara.

Sin ser un bodrio de film, es prescindible. Sin ser aberrante, es obscena. Como si a Woody Allen, en una paranoia hebreo-burlesca, se le ocurriera encabritar a sus tarados habituales y ponerlos a cabalgar mozas y mozos mientras la ciudad, al fondo, palpita como un feto colado por el jazz. En fin, no hay que ser excesivo. Cine, no obstante, agradecido porque estos tiempo de pudibundia y ataques frontales al relativismo moral van a terminar por cercenar lo que el film propugna festivamente: la festividad de la carne, el gozoso vuelo del alma carnal mientras la penetran.

14.5.07

¿ Qué es el cine ?


"El cine es sólo un montón de butacas que hay que llenar"

"¿El miedo? Ha influenciado en mi vida y en mi carrera. Tenía cinco años cuando lo descubrí. Era un domingo por la noche y mis padres fueron a dar un paseo. Estaban seguros de que yo iba a dormir hasta su regreso. pero me desperté, llamé y nadie respondió. A mi alrededor sólo existía la noche. Me levanté a la cocina, encontré un trozo de carne fría y me puse a comerla mientras me secaba las lágrimas"


"Cuando más elaborado sea el malo, mejor será la película"

"Ver un asesinato por televisión puede ayudarnos a descargar nuestros propios sentimientos de odio. Si no tienen sentimientos de odio, podrán obtenerlos en el intervalo publicitario"

"El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel."

"Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. El lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense".

"Nunca dije que los actores fueran ganado. Lo que declaré es que deberían ser tratados como ganado"


Alfred Hitchcock

Una página de un diario

Días de asueto sencillo . La ocupación en las faenas de costumbre es mala, a la larga. Se complace uno tanto en la  molicie que teme no sabe...