Si a usted le ocupa la alegría y vibra sin contención cuando la luz preludia un milagro en el aire, si percibe el peso del amor y el alma baila dentro del pecho como una brizna de polen en la extensión dulce de un pétalo, no se le ocurra registrar ese prodigio, deje que la plenitud que lo embarga haga cada en su corazón y contenga el aire, aprecie su fluir sin obstáculos, cierre los ojos y conserve esa epifanía de los sentidos. Más adelante, cuando lo atraviese la fatalidad y el desencanto, escriba un poema.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Una brizna de luz
Hay noches en las que oigo ladrar a los perros. Me persiguen desde hace unos días los ladridos. Los más viejos ladran hacia adentro. Lo escr...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Cuando pienso en Petrarca. no es cosa que suceda con frecuencia, pienso en Garcilaso de la Vega, en el verso endecasílabo, en los cancioner...
1 comentario:
No recuerdo la última vez que fuí feliz, porque creo que muy comunmente es un estado del que se es inconsciente, y no una iluminación. Si recuerdo todas las noches de conspiraciones para alcanzar la felicidad, que es, en fin, en lo que se nos va la vida.
Disculpe, mucho La Rochefoucauld estos días. Un saludo.
Publicar un comentario