30.10.19

Poética del deslumbramiento / 1

Si a usted le ocupa la alegría y vibra sin contención cuando la luz preludia un milagro en el aire, si percibe el peso del amor y el alma  baila dentro del pecho como una brizna de polen en la extensión dulce de un pétalo, no se le ocurra registrar ese prodigio, deje que la plenitud que lo embarga haga cada en su corazón y contenga el aire, aprecie su fluir sin obstáculos, cierre los ojos y conserve esa epifanía de los sentidos. Más adelante, cuando lo atraviese la fatalidad y el desencanto, escriba un poema. 

1 comentario:

Mycroft dijo...

No recuerdo la última vez que fuí feliz, porque creo que muy comunmente es un estado del que se es inconsciente, y no una iluminación. Si recuerdo todas las noches de conspiraciones para alcanzar la felicidad, que es, en fin, en lo que se nos va la vida.
Disculpe, mucho La Rochefoucauld estos días. Un saludo.

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