Los espejos
Al mirarse en los espejos hay que precaverse. Duplican lo que no entendemos. A pesar de la luz, exhiben sin pudor nuestro lento ingreso en la oscuridad.
Insomnio
El insomnio es el acto de amor más festivo de la vida. Dormir es una anomalía de la conciencia, un rendición ante la opulencia de la realidad.
Paisaje
El paisaje es una extensión del ojo. El ojo, al mirar, resuelve la realidad.
La vanidad
El vanidoso escribe con retórica esdrújula.
Retórica del amor
El amor carece de elocuencia. Una vez que se le ha entendido es cuando comienza a flojear su influjo.
La inocencia
La inocencia posee su palacio de invierno, su jardín abandonado, sin columpios ni algarabía, sin presagios ni prodigios.
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