25.3.16

Europa



Arrasado el jardín, profanados los cálices y las aras, entraron a caballo los hunos en la biblioteca monástica y rompieron los libros incomprensibles y los vituperaron y los quemaron, acaso temerosos de que las letras encubrieran blasfemias contra su dios, que era una cimitarra de hierro.
Jorge Luis Borges, Los teólogos




No hay comentarios:

Todas las mariposas

  Nabokov buscaba mariposas cuando no escribía. No hay nada en su literatura que haga pensar en mariposas. Nada cuando las cazaba que filtra...