Se vive mejor o se vive más feliz en la persecución que en la captura. La promesa de los libros, en ocasiones, supera la certeza de su presencia. Incluso estoy por pensar que los libros, idealmente, son idílicos de verdad cuando los miramos desde lejos, antes entrar en sus páginas. Ocurre a veces que se abren y el prodigio sucede, y entonces la captura malogra todo ese romanticismo vacío de que persiguiendo se está mejor, de que los preliminares son mejores que los actos en sí mismos. El amor es un poco así. Como los libros. No llega el día de los libros: lo que llega es el día del amor.
15.4.14
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2 comentarios:
La expectativa, el goce soñado, intersticios del deseo. Somos una especie peculiar. Deleitamos la mirada mientras cocinamos; comer es lo de menos. Saciarse es el infierno.
Enamorada de los libros desde Enyd Blyton, y eso fue, no quiero acordarme, pero ahora soy libroherida, que es una palabra que encanta. Me queman los libros. Soy de natural de historias, Lo que me gustan es que me cuenten porque no tengo el ARTE de contar. Para eso tenemos a los grandes, y a veces a los medianos, que también tiene su hueco en mi corazoncito de lectora
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