Somos mapas que los demás cruzan, libros que los demás leen. Hay que festejar ese caudal de zozobra y de calma. Hay que ejercer el oficio de cartógrafo del alma.
Hay quien prefiere hurgarse a hurtadillas la nariz a sabiendas de que alguien, intrigado, admonitorio, estará ocupando todos sus sentidos ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario