18.7.20
Bosquiniadas IX / El jardín de las delicias / Tabla central
A veces hace falta no estar, darse un descanso de verdad, un irse de uno mismo y volver más tarde. No entra la consideración de que sea una fuga, no es que desaparezcamos: estamos si se nos precisa, hay una evidencia tangible de nuestra presencia, pero es otro el viaje, está en el interior, aunque no recorramos largas distancias y pongamos cuanta más tierra de por medio mejor. En cierto sentido, cuenta el anhelo legítimo de volver a empezar, de cerrar un trayecto y no pensar siquiera en el que esté por venir. Me he ido, no estoy, no me busquen, no cuenten conmigo para nada. No estoy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lorca vs Borges
Borges consideraba a Lorca un andaluz profesional, un poeta de rango menor, auditivo, visual, carente de la hondura intelectual que él exi...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hay cosas que uno dice y no cree pero convencen a quien escucha. De cuanto se dice una parte no pertenece a nadie, no hay propiedad de lo di...

No hay comentarios:
Publicar un comentario