15.1.17

Bibliotecas / 3


1 comentario:

Carmen Troncoso Baeza dijo...

Jajaja, yo tambien sobre todo cuando era chica y no me dejaban leer todo lo que yo queria!

Costa Ballena

  El horizonte, mar adentro, es una hucha millonaria. El cielo, un testigo ciego. La moneda de oro se pierde en el hondo azul. Se lo contaba...