Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El oficio de vivir
Siempre hay una noche en las afueras, un blues decadente en una barra de bar, un resto de bourbon en el vaso, trenes de algodón que desc...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Yo siempre tuve la idea de que La noche de los muertos vivientes no era únicamente la película de zombies en blanco y negro que tozudamente...

4 comentarios:
Yo también estoy escuchanco en spotify Struggle for pleasure. Mi incultura musical es paradigmática e inmensa. Nunca he tenido oído y la música es algo que me acompaña pero no sé degustar como otros oidores más afinados. Yo no sé qué tendría que quemar. Lo cierto es que cada vez encuentro menos motivos para indignarme contrariando al panflero rebelde de Hessel o José Luis Sampedro. La calma me acompaña y huyo de esos momentos en que sube la tensión en cualquier sentido. Eso me libera de picos. Tal vez para romper guitarras y quemar teclados tienes que ir hasta arriba de alguna sustancia, algo que no añoro ahora. Aprecio la planitud de ánimo que me permite vivir sin excesivos sobresaltos como los que acostumbraba en otras edades. Me falta la rabia, la ira contra algo o contra alguien. Y es que no odio ni a los banqueros o los políticos. Eso me preocupa. La vida es tan compleja y son tan variadas las estaciones por que pasamos que uno piensa que es un tren correo como los antiguos que eran mucho mejores que los AVES de ahora. ¡Cómo añoro mis noches en trenes correo atravesando España hasta Galicia o Andalucía! Era un micromundo el que se producía por la noche en la intimidad de los vagones que traqueteaban. Yo callaba y escuchaba las confidencias de la gente en la penumbra. Era un prodigio para el aprendiz de escritor, ese que sé ya de sobras que nunca seré ... pero ya no me preocupa. Entre la falta de ambición que acumulo y la carencia de ira se me van los días, unos detrás de otros y no son necesariamente malos o desaprovechados. Vale.
Extraordinarios los dos textos, el de Joselu y el tuyo, amigo Emilio. Da gusto leer estas cosas, encontrarlas de gente afín.
En This is it, los malogrados conciertos que Michael Jackson preparaba, al final del tema Beat it Jackson se quitaba la chaqueta y la tiraba, al contacto de esta con el suelo comenzaba a arder, mientras sonaba un cañero solo de guitarra eléctrica a manos de una rubia. Se conoce que el fuego gusta en los escenarios, fuegos controlados huelga decir. Sucede que la realidad pesa y, algunos como nosotros acudimos al teclado a contarnos cuanto pesa, a compartir la carga, también.
Qué placer leerte.
Un abrazo.
No conocía Struggle for Pleasure ni a Wim Mertens pero me fuí inmediatamente al youtube para ver que era lo que te había hecho alcanzar ese estado de gracia y enseguida lo comprendí, gracias por habérmelo dado a conocer.
Saludos y te sigo
Publicar un comentario