23.10.12

Dios es inalámbrico, yo soy inalámbrico


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy creyente, y practico menos de lo que debiera la asistencia al culto, pero admito algo de lo que dices... Sobre todo el empeño, el afán, sí, de traer a la iglesia a toda la población, sin excepciones. Entiendo la fe como ese enamoramiento que citas. No se puede obligar a amar. Discrepo en el fondo, porque creo, porque veo a Dios en lo que hago, pero acepto como hombre razonable, que creo que soy, mucho de lo expones.

Rafael Marín Cruz

Anónimo dijo...

Tú a lo tuyo, Emilio.
Eres un conjurado, pero del otro lado.
Qué exposición más limpia.


Juan A.-

Matilde dijo...

Empiezo el martes paganamente, qué ilusión más laica. Gracias.

Carlos Ballesteros dijo...

En cierto modo, pensando en todo lo que escribes, estoy de acuerdo. La Iglesia, la única y la verdadera, hace caja con su ideario. Caja no económica, entiéndase. Caja espiritual, mejor. Y busca siempre adeptos, almas que acepten el mensaje de _Dios y la palabra de Dios. No siempre usan el mejor de los métodos. No siempre están ahí arriba, en la mejor de las condiciones, y estos tiempos no son los mejores tiempos para la fe ni para otros asuntos, pero no podemos olvidar, o por lo menos yo no quiero olvidar, que la fe es el alimento del espíritu. Quien no la tiene, vive feliz, faltaría más, pero vive más feliz el que la posee, se tiene por una persona más rica y vive en una felicidad mayor. Se me dirá lo contrario, discreparán al hilo de este comentario, pero he vivido esta experiencia así y así lo transmitoo.
Buen texto, de cualquier manera.

Un creyenbte razonable.

Anónimo dijo...

A propósito, acaco s tener conocimiento de que el retrablo de la catedral de sevilla está hecho con 20 toneladas de oro. ¿Será cierto ?

Anónimo dijo...

Ya sabes, amigo Emilio, que siendo creyente y practicando la fe, soy capaz de coincidir contigo cuando llevas razón, y en esta ocasión la llevas, a pesar de escribir sobre la iglesia desde tu carencia de "promiscuidad espiritual".
Puedo suscribir también los comentarios de Carlos y de Rafael, muy acertados.
Y el día que quieras "escuchar la llamada de la fe" Cristo va a estar esperándote, con los brazos abiertos, sin agobiarte, ni presionarte.
Mientras tanto, aquí, un amigo que no te juzga.
Pedro.

Sergio DS dijo...

¿Negar a la Iglesia es negar a Dios?, no lo creo, sospecho que existe mucho creyente que no comulga con cierto adoctrinamiento servil que se aleja de los mensajes verdaderos y de fondo, lo he podido percibir incluso en muchos párrocos, donde su vocación y mensaje de fe sí es verdadero.

Anónimo dijo...

Yo te lo allanaré, ciego siervo. Eres un artista de la palabra, cabrón.

Emilio Calvo de Mora dijo...

Me sigue fascinando el diálogo que se produce en un lugar frío. Este lo es. No debe serlo. Uno hace lo que puede para entablar un diálogo con quienes leen. Tengo buenos amigos ahí detrás. Y eso me gusta mucho. Gracias Sergio, Pedro (amigo Pedro), Carlos, Rafael, Juan...

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