5.1.14

Ojalá, nunca, siempre

Me conformaría con sentirme hospitalario conmigo mismo. Alguna vez, sintiendo ese reconforte del espíritu, he pensado en cómo preservarlo, pero esa brizna de equilibrio, de paz interior, se escabulle sin que exista la posibilidad de que lo aprese y aprenda a invocarlo a poco que lo precise. Yo creo que no necesito otra cosa a la que aferrarme. No tengo interés en que una fecha marque el inicio o el fin de algo. Tal vez, ahondando mucho, más de lo que nunca he hecho, querría escribir un diario...

Sigue leyendo en Barra Libre.

No hay comentarios:

Hoy el lunático cumple 80 años

 Yo fui Syd Barrett diez minutos. Supe del éter y de las voces en la cabeza. Aprendí el rumor de las moléculas intrépidas. Vi los teja...