James Cagney medía 1,65. John Wayne, 1.93. Nicole Kidman casi roza el 1,80. La idea de que Peter Lorre daba bajito incluso al lado de Humphrey Bogart también se confirma: medía 1,60 mientras que Bogey le sacaba 12 centímetros. Kiefer Sutherland, el agente Bauer, castigador de hostiles y experto en montar perímetros, mide igual que Humphrey, pero da en cambio una sensación de mayor aplomo físico. El cine engaña a 24 fotogramas por segundo, pero quedan impresiones tangibles. Todo este arsenal de datos proviene de una más que curiosa página: Quemide. Sobria en aspecto, cumple su cometido soberbiamente. Nada ajeno a ese tallaje frívolo que podrá entretener al internauta ocioso(yo lo fui al menos diez minutos) o al enciclopedista digital, ése que escarba la realidad binaria para encontrar el número de zapato de Ángel Aceves (no sé por qué pero lo imagino pequeño) o la talla del sujetador de Jayne Mansfield. No tengo duda alguna de que esas páginas existen. Hechas en Alcobendas, en Sausalito o en el corazón de la Pampa argentina. Hechas por gente de espíritu altruísta, que entrega parte de su vida (me imagino que alguna quedará para pasear, ver fútbol en televisión o besar a los hijos) para que nosotros, descarriados de la ortodoxia, procuremos frivolidad absoluta al alma apetitiva. Ah, no pude encontrar cuánto mide José María Aznar. Llevo toda la mañana contrariado por esa laguna informativa. La infinita bondad del azar tiene siempre a bien procurarnos júbilo. Mi alegría se regocija con distracciones tales.
2.3.08
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