"Paracelso se quedó solo. Antes de apagar la lámpara y de sentarse en el fatigado sillón, volcó el tenue puñado de ceniza en la mano cóncava y dijo una palabra en voz baja. La rosa resurgió.”
Jorge Luis Borges
La rosa de Paracelso
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mis ojos de anime
La verdad duele más que la fe. Convierte nuestra obediencia en algo bello. El alma es un anomalía en la matriz del tiempo. El arte es una ad...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
El Circo del Sol es adictivo. Hoy al salir del Grand Chapiteau he pronunciado esa frase. La repito mientras escribo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario