
Ser como James Stewart en las películas del Oeste, improvisar épicas en un saloon, andar como un héroe doméstico y sencillo, arrancar luego por pistolas y alfombrar de balas la tarde.
Al niño Luis Sotomayor se le ve aplicar con arrobo y vehemencia el rigor del sol castellano inyectado en una lupa sobre la cabeza de una hor...
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