13.5.07

Los abandonados : Sustos bolcheviques / Crítica salvaje







I La crítica del poeta




Un caserón abandonado, puertas que crujen, muñecas con un ojo perversamente reventado, maderas podridas, bruma en los bosques, fantasmas del pasado, el destino implacable que regresa a cobrar su deuda, tenebrosos pasillos que amplifican el aliento de la maldad,



¿ has estado alguna vez en Disneylandia ?








II La crítica del cinéfilo no excesivamente agradado




Competente en su faceta meramente técnica, simple en su propuesta argumental y, sobre todo, muy ricamente fotografiada, Los abandonados podría haber sido la película de terror del año o la película de terror de este siglo. Al menos, hecha en España, aunque los créditos nos apabullen con nombres checos, búlgares, rusos y es posible que hasta ucranianos. Quien dirige es compatriota nuestro, pero no estamos aquí para levantar la bandera y cantar con la mano encogida sobre el pecho las bondades del productos nacionales. Para eso tenemos programas en televisión que todavía se agarran a la sensiblería y a la nostalgia y emiten pestiños de Cifesa y vacuos melodramas de folclórica enamorada de gigoló de la Riviera, pero quizá me estoy yendo del asunto. Iba por la patria: Los abandonados parece otra cosa, un invento extranjero o extranjerizante. ¿ Buena o mala ? Susto da: la carne de gallina cruza los pasillos oscuros y hay hasta chillidos en la sala. ¿ Quién da más ? Luego está el componente estrictamente cinematográfico: ahí Cerdá cumple, pero no tenemos conciencia de que asistimos a algo nuevo. Clichés, clichés nuevamente repensados, clichés tamizados por el embudo del talento, aunque clichés al cabo.

III La crítica del aficionado al género

Que no hace falta un libreto de diálogos a lo Ivory: Cerdá precisa pocos elementos para crear atmósfera insanas y entregar al respetable una cinta de altísima calidad que no defraudará al verdadero aficionado al género. Hartos como estamos de pastiches norteamericanos donde prima el gore aromatizado o el gore decididamente triturado por la membrana del tweeter de un altavoz en un concierto de Linkin Park. Los abandonados es una excepcional demostración de brío narrativo: los dos protagonistas, que brillan a una altura extrema, copan casi todos los metros de bovina. Los fantasmas, los inevitables, no abusan de encuadre y no hay ( afortunadamente ) niños, aunque el espíritu de dos de ellos ( no destripemos nada ) pulule por los desvencijados muebles de la casa, que es un protagonista más. No es una obra maestra como The shining de mi amado Kubrick ( permítaseme el detalle anglófilo: hoy he estado recordando mis veranos de fonética y dramaturgia tipo Guinness ), pero hace pensar que este autor nos alegrará en el futuro con obras más atrevidas, con verdaderos hitos en la bibliografía del género de terror.

IV La crítica del cinéfilo recalcitrante

Caso de que el fotógrafo de esta infumable traqueotomía neuronal hubiese pillado una pulmonía doble tres días antes de comenzar a grabar, tendríamos una prescindible concatenación de sustos que no conducen a ningún sitio. Como el hombre acudió al trabajo, tenemos un bodrio con encanto, una de esas películas que cogemos del videoclub y llamamos a unos amigotes para rebajar stress y desparcharnos a gusto unos litros de malta y lúpulos con panchitos y patatas fritas non-stop. Hemos dejado el habitual marco escenográfico: ahora no estamos en Kentucky o en Wichita Falls, la América profunda tan encantada consigo misma y con su caterva de fantasmas capitalistas. El director de exteriores se ha buscado una idílica boscosidad ucraniana o húngara o búlgara. No lo sé y tampoco me importa lo más mínimo. Mi cerebro se alimenta de otras vitaminas: éstas las dejo para adolescentes con acné en la falta de escrúpulos y un cerebro todavía por regularse. Sólo hubiesen faltado tres mocitas de buen perímetro mamario ( silicona, no crean ) para amenizar los bostezos de los espectadores-macho y ( tiempos modernos ) alguna fémina convencida y ufana de su inclinación sexual.
Cojo ahora mismo Nosferatu de Murnau y me coso las heridas. No chillaré. No me aguantan ya los vecinos estos exabruptos de crítico cascarrabias.

V La crítica críptica

Muñecas antiguas que mean recuerdos, un camionero loco que no ha leido a Panero, un caserón del que se prendarían los buenos fetichistas de la Hammer, algo más de cien minutos de canguros saltando sobre la tripa de un broker de sentimientos.

VI La crítica del nunca ha escrito una crítica


- y probablemente sea ésta la última que escriba -

Esto es una americana que llega a Moscú, me parece que es Moscú para cobrar una herencia que resulta ser una casa de campo o de bosque en la que luego pasan unas cosas terribles y al final se encuentra con un familiar al que no conocía. Los dos, antes de que termine, van pasando apuros y más apuros hasta que por fin dejan de pasar apuros porque se los cargan. Al final de la proyección, salí del cine con mis partes nobles más blandas completamente encogidas y con la sensación de que cuando quisiera estropearle la tarde a algún indeseable no tendría reparo alguno en recomendarle esta película, que tiene escenas de impacto.


¿ Se dice así, no ?

VII La crítica del forofo merengue

Cuatro goles le ha metido el Real Madrid al Español esta noche y eso que el Español ha metido tres. Tres golazos del Rifle Pandiani, pero mi Madrid no se amilana y sabe levantarse del suelo por muy caido que parezca. Sólo falta que mañana pinche los vecinos culés y entonces ahí estamos, querida afición, camino de otra Liga. Y eso que esta ya la regalaban cuando estábamos en Noviembre. Antes del fútbol vi Los abandonados. No sale David Beckham ni Roberto Carlos, pero puestos a que uno de ellos hiciese un papelito pues yo prefiero al defensa brasileño, que da más impresión en un pasillo oscuro. Eso si no podemos contar con el inestimable concurso de Emerson.


Ah, si a una peli de terror le quitas la música es como si al Bernabéu le quitas el césped.

7 comentarios:

nonasushi dijo...

QUE ME PARTOOO EL PECHO DE RISAAAAAA
Muy bueno.

Saludines

Tomás Palacios dijo...

Prueba a comentar así la próxima y dale nuevos personajes. El crítico aficionado a las mariposas. El crítico inversor en bolsa. El crítico funcionario. El susurrador de caballos. El espía. El padre de familia numerosa. El eunuco. El católico fundamentalista. Esto da cuartelillo para un libro de críticas salvajes. Enhorabuena por el rato.

Anónimo dijo...

Yo tb me troncho el culo. Un post originalisimo. No queda más remedio que ace`tarlo.

FRT

nonasushi dijo...

Gracias por el aviso del post desaparecido en mi blog, ya está arreglado.

Saludos

Anónimo dijo...

ay Queneau que estás en todas partes todavía.
Una crítica múltiple.

Anónimo dijo...

ay Queneau que estás en todas partes todavía.
Una crítica múltiple.

Celia Rabasco dijo...

bárbaro, muchacho