2.6.07

Clint Eastwood, un maestro


Clint Eastwood.© Damon Winter,
Ha sido William Munny y Harry Callahan y ha llevado un revólver al cinto o en la sobaquera con la misma elegancia que John Wayne, al que quiso parecerse y al que probablemente se ha emparejado en el olimpo de héroes talluditos, no excesivamente agraciados y que ganaban prestancia y madera de mito conforme los años devastaban su rostro y los hacían, en la fuga lenta de la vida, referencias para quienes venían desde abajo. Desde que en 1.971 decidiera compaginar su todavía imberbe carrera de actor con la de director, Clint Eastwood ha filmado alguna de las mejores películas del cine reciente. Sin discusión. Los premios, las Academias y las tertulias cinéfilas del ancho mundo me dan la razón. Adjunto listado de las que han conmovido mi alma sensible. Tendré almas cómplices/hermanas que subscriban mis vicios.
Bird, 1988
Cazador blanco, cazador negro, 1.990.
Sin perdón, 1.992
Un mundo perfecto, 1.993
Los puentes de Madison, 1.995
Medianoche en el jardín del bien y del mal, 1.997
Mystic river, 2.003
Million dollar baby, 2.004
Banderas de nuestros padres, 2.006
Cartas de Iwo Jima, 2.006
Desde 1.993, en que hizo En la línea de fuego ( Wolfgang Peterson ), no se ha puesto a las órdenes de nadie. Se ha dedicado a llevar su vejez como la ha venido en gana y a entregarnos algunas obras maestras y algunos films estupendos.
El héroe crepuscular y circunspecto, maduro y frágil, que interpreta en Sin perdón, es para este escribiente cinéfilo la imágen del western, aunque haya trozos en mi memoria en donde Gary Cooper, John Wayne, James Stewart, Alan Ladd o Robert Mitchum fatigan calles polvorientas de pueblos de cartón-piedra para las tardes del sábado a la lumbre de un brasero.
Y ahora miren la foto, adviertan el rigor con el que el tiempo ha ejecutado su oficio. Cómo inspira delicadeza, compasión en quienes lo miran. Es un maestro y todavía, a pesar del paso de los años, y muy gracias a ellos, nos tiene que dar excelentes ratos en una butaca de un cine.
addenda:
y le fascina el jazz...

8 comentarios:

Olvido A. dijo...

Totalmente de acuerdo (y emocionada) con tu post.
Quizá, por decir algo, añadiría Play Misty For Me (Escalofrío en la Noche) y Bird a la lista de películas que han conmovido mi alma (también sensible). Addenda: es su mayor homenaje (hasta el momento) al mundo del jazz.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Error tremendo. Para esto sirven los post. Para que las cosas que escribe uno sean leidas, a ver, eso es el quid del asunto, y para que los amables visitantes más sapientes o más inspirados den con alguna tecla perdida. Ahora mismo rehago la entrada y gracias.
Además ( oh olvido, doblemente ) es una de mis favoritos ya que trata sobre un genio del jazz que me encanta, charlie parker.
Gracias

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Olvido A, error subsanado. Agradecido. Jass it up, boys....

el hijo de tm dijo...

La mejor, con diferencia, Sin perdón. Una joya. Un western como los de antes, pero ahora. Digna de enseñarse en las escuelas de cine para que los alumnos supieran qué es esto del cine.,

Alex dijo...

Nada puedo añadir que no sea inclinarme ante el maestro Eastwood.

Siempre he mantenido que el único cineasta con derecho a ser calificado como genio es ese italiano gordo y excesivo llamado Coppola. Cambié mi opinión, no hace mucho tiempo. Sólo tuve que sumar el nombre de Clint al de Francis Ford.

Saludos, Emilio.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Palabras mayores: éstos que nombras serán los John Ford o Fritz Lang del futuro.
Esta noche me voy a dar el gustazo de ver La conversación, que no he visto nunca. Repito: que no he visto nunca.
Saludos, Alex.

Un fan de Scorsese llegó..... dijo...

Maestros nombráis, pero olvidáis al Scorsese. Taxi driver me ha dado los mejores momentos de cine en los últimos treinta años y yo ya soy mayorciiiiittooooooooo......
Salud a todos y a seguir dando la matraca con el cine y con el cine y con el cine....

clint dijo...

Antes Eastwood era tratado casi como un actor duro y malo, una especie de Stallone de los setenta. Sus películas se consideraban casi fachas y los críticos poco críticos (los bienpensantes) no le veían mayor valor cinéfilo. Sin embargo, todos veíamos en Callahan al héroe, a un tipo con pocos escrúpulos pero a quien admirábamos por su independencia y por hacer la justicia sin gilipolleces. Después vino Sin perdón, Madison, Bird y las actuales; ahora resulta que nuestro Eastwood es un maestro, una pesona sensible y todo lo demás. Menos mal que por fin se dieron cuenta, pero a mí no me importaba cuando apuntaba con su Magnum 44 y... "alégrame el día"