6.6.07

Corazones solitarios : Cine negro sin alma








Tal vez no sea posible recuperar el cine negro, L.A. confidencial o Camino a la perdición aparte.
Todd Robinson no hace nada que pueda regenerar el entusiasmo por un género abandonado por las multinacionales, a pesar de seguir disfrutando del favor del público. Eso de que el cliente siempre lleva razón es mentira.
La historia aquí escrita es real y salpicó los periódicos americanos de los años 40. Una pareja de asesinos estafaban y luego mataban a sus víctimas, damas solitarias, deseosas de una aventura, solteronas con posibles que veían una brizna de riesgo y de glamour en medio de una vida gris y confinada en el tedio.
Lo que Robinson hace es depositar el peso de la trama en los hombros del detective Elmer C. Robinson, curiosamente su abuelo en la vida real, que fue quien dio con los asesinos y los llevó a la silla eléctrica. Eso puede ser un error porque tampoco hay un análisis minucioso de la psicología de un personaje atormentado por las circunstancias que le rodean. Travolta no está aquí lo fino que se espera. No se esfuerza en exceso.
Travolta está sobreactuado. Gandolfini no es creíble después de admirarlo como mafioso, rudo, bocazas, y no en este papelito simplón en el que no tiene material para lucirse como debe. Sé que esto es un prejuicio y admito que Los Soprano es mucha serie y James Gandolfini mucho actor como para no pedirle siempre un papelón, y no unas miguitas de talento en mitad de un film con pedacitos de calidad. Porque Corazones solitarios es un artificio vacuo, en el fondo. Fue presentada en Taiwán en Octubre de 2.006. Después ( he aquí el más que curioso dato ) en los EEUU. Ahora, en España. Es como si los propios productores no estuviesen del todo convencidos del tirón del film y escrutaran la ancha geografía mundial para ver qué reacción tendría en Pekín, pongo por caso, antes que en San Sebastián, donde también estuvo ( sin pena y sin ninguna gloria ). Salma Hayek merece capítulo aparte: han cogido a la actriz equivocada. No es que me deje guiar por lo que ya he leído, que la mujer a la que da vida, en la realidad, era horrorosamente gorda y fea a gritos. O tal vez. Pero la Hayek está, a pesar de ese esfuerzo por afearla, maciza, cómo no, y ya se ve en el cartel del film con qué argumentos quieren vendernos el contenido. Valen más dos () () que dos carretas. En fin. Jared Leto, el latin lover encargado de engolosinar a las solteronas para luego darle pasaporte a Pimlico, digo al cielo bondadoso de las almas puras, hace un papel corrientita, tirando a bobo. Y eso contando con que la trama, bien mirada, daba de sí. Así que yo le pongo un regular, como dice un amigo mío muy consciente de que al ver una película después hay que ponerle nota. Como en la escuela.



2 comentarios:

Damián Perea dijo...

Es un rollo, es cierto. La vi en San Sebastian en la clausura. La gente no reaccionó porque no había por donde cogerla. Travolta está horrible y Jared leto es un actor deplorable, tremendista. Muy buena crítica.

Pedro Antonio Fresnedas dijo...

No he visto esta pelicula pero creo que estaré de acuerdo contigo en lo de Gandolfini. No podemos ya evitar pensar en el mafioso de la serie de tv. Los Soprano es lo mejor que ha pasado en la tele en muchos años. Las series se están comiendo al cine. Pero a pasos agigantados.