12.2.08

Natural born killer



¿Es un pájaro? ¿Tal vez un avión? ¿El que reparte gas por los moteles de la Deep America? ¿El tarado con una idea fija en la mente? Es Anton Chigurh o el personaje con el que el mundo va a conocer al actor Javier Bardem, del que ya estamos un punto fatigados porque nos lo están vendiendo en demasía. Hay un hartazgo Bardem. Una especie de cansancio a nivel óptico que cuestiona incluso la valía del intérprete que, encima de todo, es el nuevo novio de Pe y tiene una boca grande como un buzón de Correos y es capaz de escupir sobre los principios sagrados del show business o de la política armamentística yankee y luego quedarse tan pancho. Así es el amigo. Y si la destemplaza verbal le cierra las puertas del Olimpo y le chafa el rojo de la alfombra de los dioses pues no pasa nada. El tiempo continúa y siempre habrá una papel en donde colocar su inconmensurable talento. Que lo tiene, pero estamos ya apesadumbrados, cansados de Anton y eso que yo, al menos, no he tenido el gusto de ver la película. Cuando la vea, cómo no, opino y me desdigo. Todo es posible. A todo se hace uno. Ninguna palabra es eterna. La mía, la que menos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

UN CRACK ES EL PUTO BARDEM. UN MONSTRUO. EL ASTRO REY DEL FIRMAMENTO CINEMATOGRAFICO. NO SE LE PUEDE DECIR NADA. ES SU IMPERIO.
Chigurh forever.
J.

LAPOR dijo...

jeje,me parto! todos estrujándonos los sesos elgiando la peli, las interpretaciones, que si bardem que si qué tensión... y de repente este giro! desmitificando, me gusta, creo que debo remitirte a algunos de mis lectores. Ayer mismo estuve con un amigo y me dijo que "No country for old men" era una auténtica versión de Terminator, me dejaron de brillar los ojos, mi iluisión inicial -pensando que sería recíproca- ya no era tal..se fue apagando al pensar en las gotas de mercurio que se unían para Anton volver a las andadas. En fin, me sigue gustando mucho la nueva cosecha de los Cohen! No retiro nada de lo que he dicho pero a todo se le puede ver la caricatura y eso siempre está bien. saludos!

emilio dijo...

J., muy bien el etiquetado verbal. Es el amo, pues que aproveche.
Lapor, es que de verdad estoy cansado de Bardem y de Pe y de premios y de historias alrededor del cine que luego tienen poco que ver con el cine. Ya ves, no he visto la cinta y ya creo que le tengo cierta manìa. Por Bardem. Y él sin tener la culpa.

Legionarius dijo...

Como actor no me gustó nunca, y sus opiniones políticas mucho menos.
Se declaró en contra de la guerra de Irak y se manifestó por el tema del chapapote simplemente porque gobernaba el PP. Sin embargo no se le oyó decir nada por el bombardeo en Yugoslavia, por la guerra de Afganistán, o por el incendio y muertos en Guadalajara, con gobiernos socialistas. Demasiado partidista, como su madre.
Llama fascistas (el fascismo es italiano Bardem) a los que votan al PP, y defiende la política de Castro en Cuba (una dictadura de izquierdas). Pero claro, él dice que es demócrata.
Se califica a si mismo como de izquierdas, anti Bush y de su política exterior. En suma se define como antiamericano.
Pero claro, ahora quiere el Oscar, que es un premio estadounidense. Mucho ruido y pocas nueces. Como ha visto que el cine español está de capa caída se ha vendido a sus eternos enemigos para enriquecerse.
¿Demuestra con esto ser un actor con unos marcados principios de comportamiento?
¿Qué se puede esperar de un individuo que dijo que “si fuera homosexual se casaría sólo para joder a la Iglesia”? Vamos, que no hace las cosas por gusto, sino para fastidiar al prójimo.
En definitiva creo que es una persona que en vez de dedicarse a lo suyo, aunque lo haga mal, se empeña en meterse donde no le llaman. Y además sin razones suficientes para soportar sus acciones.

QUE EL OSCAR LE DE LA ESPALDA.

Un saludo español

emilio dijo...

Es muy probable que le retiren el oscar que todos ya pronostican. No creo que a él le quite el sueño. A mì, desde luego, no. Disfruto mucho de alguna de sus interpretaciones. Es cine. Sus comentarios polìticos, o los de su madre, tienen su público. No soy yo parte de ese público pero hace el hombre bien en expresar sus cosas. Todos lo hacemos. No hay razón para que nadie sea, en esto de hablar, menos que otro.