24.3.08

Juno: El verbo se hizo carne


Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde: el negocio del amor impone su peaje y los adolescentes, los novatos en las artes de Venus, se entregan con angustia a la evidencia de ser padres. Lo que podría ser contado como un afilado drama a lo Ken Loach o un folletinesco o cursi fascículo de la decadencia de la vida burguesa y de la familia como nudo fundamental de la sociedad, en Juno es optimismo y es entusiasmo, si bien Jason Reitman adelgaza toda posibilidad de vestir de frivolidad su historia y deja caer en la misma línea de flotación del film contundentes andanadas de realidad, de miseria esparcida en bonitas cajas con lazo. El lienzo vital de la caústica Juno no es de esta tierra, ni siquiera podemos fijarlo como norma dentro de la sociedad en la que vivimos: su lengua viperina, su madurez, taladran la corrección política vigente, aunque todo se considere licencia del guionista y accedemos (gustosos) a encomendarnos a la fascinación de una historia muy bien contada y unos actores (todos) en sintonía con sus roles.
Los mismos títulos de créditos, vivaces, de un lirismo naïf y chispeante, informan sobre el tono de la cinta: Juno es una chica de 16 años ( una soberbia, una vez más tras Hard candy, Ellen Page) a la que el azar preña. Porque a Juno no la preña su bobalicón novio o amigo cercano sino el fatum, la fatalidad o la concatenación de algunas estrellas y tal vez la melodía de una canción de Belle and Sebastian.
Ignoro si Juno merece los galardones que posee: si el guión de Diablo Cody da para un Oscar, pero los designios y los vericuetos emocionales y políticos de la sacrosanta Institución de la Academia de las Artes cinematográficas yankee no pueden ser mesurados bajo nuestra goyesca visión de las cosas. De hecho, parte de lo aquí narrado se escora salvajemente de lo considerado normal y prudente en nuestro país: la posibilidad de dar en adopción al bebé al descubrir Juno su embarazo.
Para hablar sobre temas trascendentes se puede acudir a un vocabulario mínimo y manejar dispositivos cinematográficos de más apabullante factura, pero a veces se puede explicar lo complejo con palabras sencillas, como decía Juan de Mairena, y eso precisamente es lo que hace con desparpajo y frescura infinita Jason Reitman: explicar los balbuceos sentimentales de la adolescencia, falsamente representados por esta Juno lenguaraz y culta, experimentada en el trato social y consciente, a pesar de su soledad y de su incertidumbre vital, de la importancia de tomar las decisiones correctas en el momento en que la vida te fuerza a tomarlas. En eso Juno va sobrado de iniciativas joviales: toda la película es amena, sencillamente coloreada de vida, aunque la historia, muy al final, se finiquite con un arranque previsible al conflicto verdadero y, aunque sea el amor el que triunfa, se avisten los emisarios del miedo y de la rutina, todo ese aparatoso equipaje con el que afrontamos esta aventura difícil y, como decía Gil de Biedma, seria, muy seria.

4 comentarios:

M.I. dijo...

He pasado para copiarme tu dirección y enlazar tu blog en el mío. El motivo? tenerte más a mano para poderte leer.
De paso, no me resisto a dejarte algunos comentarios. Con respecto a Juno, me parece que haces una dignísima presentación, aunque me chirría ver algunos nombres al lado del de Diablo Cody, la verdad. Puede que algún día decida darle otra oportunidad a esta película, pero de momento... el entusiasmo y el optimismo se diluyeron en algunas frivolidades que me llegaron a escandalizar. Tiempo al ídem.

Anónimo dijo...

He visitado nuevamente, hacía mucho que no lo hacía, tu página. No ha cambiado en el fondo, aunque la forma sí. Enhorabuena. De Juno te diré que me encantó. Me encantó su descaro, su desparpajo, su manera de tratar con naturalidad lo que es, en otros filmes, asunto más espinoso. Saludos pues. Jorge

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Dale esa oportunidad; la película es atrevida y formalmente es perfecta. Es la cinta adolescente que convence a adultos, no es más. Diablo Cody es una autora ¿? con perfecto conocimiento del mercado y una más que eficiente creadora de diálogos. Eso, en estos tiempos, es mucho. Saludos. Regresa cuando quieras. Es tu casa, m.i.

Jorge, sí, es descarada, y tiene desparpajo. Un entretenimiento de primer orden. Gracias por el paseo.

nonasushi dijo...

A mi me gustó, me sorprendió gratamente, aunque me chirrió un poco, que una niña así, fuera tan madura. Pero imaginemos que si, que ella es así de mujer, así de 30 años. ..sigue fallando en algunos sitios. Pero mola, yo me lo pase bien.