29.5.09

El tiempo del lobo



Este hombre no está enfermo: nada en su aspecto, en la corrección de sus facciones, en la serena travesía de la edad que representa, informa que padezca algún mal o que por dentro la enfermedad le está corroyendo. Sin embargo, nadie como él para retratar la enfermedad moral, la turbia evidencia de que la violencia no sólo engendra violencia sino que no permite ninguna otra construcción intelectual que la amenace. Y nos ignora como espectadores y se engrandece. Ha llegado el tiempo del lobo.
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4 comentarios:

Anónimo dijo...

De Haneke no me gusta El tiempo del lobo precisamente. Lo demás, me deja perplejo. Es un tipo curioso que no deja indiferente a nadie. Mejor el Funny game europeo que el americano. Mejor Caché que ninguna otra.

Tu blog me gusta mucho. He entrado muchas veces, para eso somos paisanos, despues de todo. Estamos cerca. Lo mejor es la forma de escribir y la cantidad de cosas que uno aprende leyendo. Variedad enorme, compañero. Yo también escribo pero no tengo tiempo para hacer un blog que me imagino, no sé, que necesito muchas atenciones como si fuera un hijo. Nada, nos vemos igual en cualquier sitio.

Rafa López Crespo

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Hoy es la segunda vez que alguien me dice algo malo sobre El tiempo de los lobos. A mí también me parece la más floja, la menos rebeladora del carácter transgresor de Haneke. No es mala, en absoluto. Mejor Caché, sí, la disfruté mucho. Dice mucho de la Europa que vivimos. Gracias por lo del blog. ¿De dónde eres? ¿De Córdoba? Pues bienvenido a esta casa.

Alex dijo...

La hora del lobo, como aquella película de Bergman. Lo que nos llegará a todos que no dejaremos más que una sombra.

Haneke tiene dos películas que me hiceron revolverme en la butaca. Duele.

Anónimo dijo...

Hola Emilio

Soy un lector dominicano que no era muy asiduo a los blogs, pero que hoy está vencido ante la inevitable lectura digital, en la que ciertos descubrimientos te devuelven el asombro....Sólo por la calidad...Me encanta tu manejo de las palabras...Parecen exactas y siempre reveladoras... Pero no puedo dejar de percibir el dolor...La valiente expresión de tu dolor... Oscuro, iluminado o luminoso, pero profundo dolor...De modo, que igual que otros que te leen, te acompaño en la complicidad de la existencia...
Celebro tu blog...o lo que escribes que es igual!!!!!