2.10.22

Un afán, un alarde


               
Fotografía propia

La sombra alerta a la luz de su precariedad. La disuade de pavonearse, la conmina a que se cuide de alardes. Se enhebra la luz a su arco de invisible pudor entonces. La noticia de la oscuridad se abre paso, declara su imperio inalterable, ocupa la porción de cielo en la que se distrae, ociosa, la mirada atenta. Todo le concierne. A todo se aplica su entenebrecido afán. 

No hay comentarios:

Elogio de la permanencia

  A veces es permanecer lo único que cuenta. Hacer que perviva lo desajustado incluso, convenir que el logro mayor al que podamos aspirar se...