1.1.20
Frío
Adoro el frío victoriano, su planta alta de anaqueles invadidos de tragedias griegas y de retórica frívola. Su fuego degollando el aire. Un hombre mira a través de la ventana. Su whisky de malta historiado en la mano izquierda mientras la derecha acaricia el pelo dócil de un golden retriever. Afuera la vida es un enigma dulce y yo desmadejo alejandrinos (es un decir) mientras la filarmónica de Berlín ataca el scherzo del tercer movimiento de la sinfonía número cinco en do sostenido de Gustav Mahler, pero no hace frío. Está el día caldeado y vibrante. Es un temblor antiguo al que se le deshilacha un gesto por el que penetra la luz. Anhelo el frío. Es un vicio como otro, contiene idéntica cantidad de materia oscura. Lo que no se tiene es a lo que se aplica más. Hoy echo en falta el frío. Mahler en el primer paseo del año me hace sentirlo cerca. Nada que pueda uno evitar. Mucho menos explicar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mingus Mingus Mingus
Fotografía: Charles Mingus en el aeropuerto de Marsella, Francia, 19 de agosto de 1976 / Guy Le Querrec Admiro a los músicos. Lo hago de ...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Cuando pienso en Petrarca. no es cosa que suceda con frecuencia, pienso en Garcilaso de la Vega, en el verso endecasílabo, en los cancioner...
No hay comentarios:
Publicar un comentario