26.3.16
El silencio
Lugares que no se entienden en silencio. Podemos no considerar el abandono, pero aguzamos el oído, afinamos el cuerpo entero por si un sonido, da igual que leve, restituye la armonía, la certeza de que no todo está perdido. Las luces, encendidas, alertan de que algo puede suceder. Hay que estar ahí. Todo lo que nos conmueve proviene del asombro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La dulce herida
A Alfonso Brezmes, con mi abrazo. Qué será lo sublime, cómo podremos aspirar a lo eterno. Hemos levantado un cielo de prodigios, una catedra...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Cuando pienso en Petrarca. no es cosa que suceda con frecuencia, pienso en Garcilaso de la Vega, en el verso endecasílabo, en los cancioner...

No hay comentarios:
Publicar un comentario