6.12.06

JACKASS: TODAVÍA MÁS : Videos cazurros y mierda en alta definición




Sí, lo admito: he caído así de bajo. Yo, curtido en Jean Renoir, en Fritz Lang, en John Ford, he asistido a la ceremonia de la inconsciencia y he perdido hora y pico de mi vida para comprobar, quizá sea ésta la última vez, hasta qué punto puede degradarse el ser humano en aras del reclamo comercial. Admito que el salvajismo de los sketches tiene su punto de hilaridad: me recuerdan los videos aquéllos de primera, o como se llamasen, que amenizaban las cenas familiares y que se nutrían de bebés descerebrados ( por partirse la crisma, no por tener poca inteligencia, vamos ) y de mozalbetes con acné que eran grabados mientras se partían algún miembro reemplazable a beneficio de la risotada comunitaria. Jackass es una fórmula de éxito de la MTV que probablemente tenga su hueco en audiencias aceleradas, burguesas del cable, ávidas de sensaciones fuertes ya que sus vidas son lo suficientemente grises y planas, tan carentes de emoción, que precisan de este aditamento artificial para que su adrenalina no se muera en su recámara orgánica y sientan, entre trompazo y asquerosidad ajena, un plus de aventura, una excursión ( en sillón, con el mando a distancia en la mano y la pantalla lcd full 1080 a todo pixel ) a la escatología, es decir, a la mierda pontificada como expresión artística.





En este hilo de las cosas, Jackass no es cine: no es una película, pero usa su maquinaria mercantilista y su proceso de facturación industrial.
Este Johnny Knoxville, padre de este hijo bastardo del entretenimiento doméstico, tiene las ideas claras: es el tipo listo que ha visto en esta retahíla nauseabunda de proezas del absurdo un método fácil ( cuanto más criticado, más amortizado ) para llenar la cuenta corriente y crear en el mercado quinceañero ( ay, creo que ahí me he quedado extremedamente corto ) una golosina plenamente adictiva de carcajadas imbéciles y de chabacanería amplificada a su máxima potencia.
Más: tampoco se advierte que los que graban este despropósito tengan alguna idea de cómo manejar una cámara o de cómo montar película. Todo esta deshilachado, mal terminado: pareciera que mi primo hubiese vuelto a sus dieciocho años y, cámara al hombro, hubiera grabado una tarde de locuras en la plaza del pueblo. Algo así. Amateurismo con patrocinador millonario: explotación en salas de todo el mundo.
Si clavarse un anzuelo en la mejilla o ducharse con sanguijuelas es estímulo para un espectador, entonces ha muerto Alfred Hitchcock, ha muerto Francois Truffaut, ha muerto Ernst Lubitsch, ha muerto Clint Eastwood, ha muerto Steven Spielberg, en fin, todos aquellos que han contribuido a que el cine sea un arte y concite la unánime opinión, entre sus adeptos y adictos, de que la vida puede ser, sí, amable lector, maravillosa.
Aquél que desee empaparse de esta sandez tremebunda, acuda, sientése, ármase ( insisto ) de un estómago como un hangar de un Boeing 707 y déjese manchar, literalmente, de oscura, maloliente y pastosa mierda.



( Había que verla para poder, tranquilamente, escribir sobre ella: he aquí la triste función del crítico de cine responsable )

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es cierto que es una mierda pinchada en un palo. Pero en este blog filtro veo poco, hay una cantidad de mierda de películas de terror...