4.6.22

Precipitación de la máscara


 Al fuego se le encomienda la clausura del mismo fuego; a la luz, la urgencia de la sombra. 

También la sangre revoca el tumulto de la sangre y el silencio se previene y reclama la pugna del ruido. 

La verdad es una intimidad que ha precipitado su floración en el aire.

 A la mentira le ha sobrevenido un acceso de pudor y se aprecia con más nitidez su condición de máscara.

 El espejo es una burda maquinación de la mirada. 

Mido ahora la altura de las palabras cuando se cruza un pájaro frente a mi ventana y ese afán cartesiano, más que un número, encuentra un vacío. 

A veces es inefable lo real; ni siquiera lo que no lo es se deja conmover por el ardor de las palabras.

Fuego, luz, sangre, silencio, verdad, máscara, espejo. 

La locuacidad de las horas escribe un salmo invisible. 

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