24.11.10

David Mamet no va a salvar a la industria del cine


»Me gusta el entretenimiento de masas. Yo mismo he escrito entretenimiento de masas. Pero es lo contrario del arte, porque la función del entretenimiento de masas es seducir y adular a los consumidores, para transmitirles la idea de que aquello que consideran cierto es realmente cierto, y que sus gustos y su gratificación inmediata son la máxima prioridad para el proveedor. La función del artista, por el contrario, es decir: ¡Un momento! Al contrario, todo lo que habíamos pensado es incorrecto. Debemos revisarlo.» (David Mamet)


A David Mamet le incomoda la presencia de espectadores pasivos: le violenta que el público no esté a la altura de las circunstancias. A Michael Bay le sucede justo lo contrario: le molestan los espectadores curtidos, los que pagan la entrada y luego informan de la presencia de bazofia en la pantalla. Pero Mamet sabe que es Bay el que hace que el negocio funcione. Los cines continúan abiertos porque el señor Bay alumbra cada año su pastelazo digital. Los piratas que machacan horas de rapidshare bajándose cine en avi no buscan cine de Lubitsch o de Haneke, salvo hermosísimas excepciones. Lo que buscan (ay) es Skyline, Transformers, Crepúsculo, todas esas horteradas que hacen que el cine siga siendo una industria. La revisión que se plantea Mamet es filológica: una especie de investigación interna, un informe endógeno que no reviste mayor trascendencia. Para que Mamet haga cine tiene que haber un Bay. Detrás de cada buen director hay siempre un obrero abnegado. Les debemos tanto...



3 comentarios:

dIONISIOS dijo...

pERO BIEN QUE ESTARÍA PORQUE gLENGARRY gLEN rOSE ES UNA JOYA, UNA JOYA CON MAYÚSCULA. eL ÚLTIMO GRAN PAPEL DE JACK lEMMON. sALUDOS.

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

Es cine de acción Glengarry. Cine vertiginoso. No hay disparos, no hay una intriga criminal, pero el aire está enrarecido y se advierte que la trama está asfixiando a los personajes. Cine negro sin ser cine negro. Una joya: totalmetne de acuerdo.

Alex dijo...

Partiendo de la base de que el cine es negocio, no quedan argumentos que descalifiquen de la carrera al anticristo (osease, a Michael Bay). Mamet participa en otra división. Rodar y escribir es, para él, su recompensa. El artísta debe entretener mediante la estimulación. La anestesia que requieren es la prueba de que la mayor parte del cine mainstream de los últimos veinte años perdió la senda.