17.10.10

Minería mental



Imagino a ZP en Rodiezmo, sin cámaras, sin abrazos, sin llevar setenta días esperando a que nadie suba y el abrazo lo retransmita la CNN para el mundo. La política es siempre un acto de fotogenia pura. No hay políticos que no se esmeren el gesto ni se quiten la caspa de la solapa de la chaqueta cuando un periodista le pone el objetivo delante. Ninguno hace ascos a la cámara. La parte lamentable es que cuando se apaga la cámara el mundo sigue girando. Está en descrédito la política en España, pero se me hace que nunca estuvo en un crédito excesivo. Lo de ahora es un episodio del que saldremos, no lo dudo, pero el coste será excesivo. Piñeira, en la mina San Jose de Atacama, galvanizando a un pueblo, llevándolo al éxtasis de lo nacional, caerá como caen todos, pero en estos días de vértigo mediático es un héroe. Al político se le hace la boca urna cuando se le asocia con la palabra héroe. Es que no quedan héroes o quedan algunos y casi nunca lo son de todos. Éste, aunque venga de la derecha que apoyó a Pinochet y haya levantado en su país suspicacias, temores y todo tipo de sospechas sobre su capacidad de gestión, ha sacado a los 33 de la tierra. Y los ha abrazado uno a uno. Como esos políticos, al cabo, que van por las calles y besan infantes y amenizan con frases muy limpias las mañanas de domingo en la plaza del pueblo. Todos los presidentes de todos los países del mundo querrían (ay) una mina derrumbada. Que luego nadie muera, claro. Que el universo entero los mire y ahí, en ese entarimado perfecto, en ese centro absoluto, lucirse, darse, en plan Gran Hermano. De hecho a nadie se le ha escapado ese tufo a casa vigilada por mil cámaras en la que la realidad fluye y un cordón umbilical obsceno la conduce al mundo. Cuenta la felicidad de esos 33 pobrecitos, que tendrán ahora otra batalla y volverán a la rutina con el peso formidable de haber sido dioses durante un par de meses, pero estamos hechos a buscarle dobleces a las cosas y ésta, a pesar de la nobilísima causa, se amolda estupendamente al negocio, al espectáculo made in Hollywood, guiado con mano artesana, con mano sensible, pero una que no hace ascos (ninguno) a firmar contratos, a buscar el morbo ahora que, habiendo todo salido de perlas, se ha acabado la función. Vendan morbo. Den raciones de espanto subterráneo. Escucharemos. Convertiremos las tertulias de taberna en pequeños foros sobre la miseria y la vileza del ser humano, ahí las dos en comandita, abriendo camino entre los escombros. Estamos a un paso de dejar la página heroica y entrar en la morralla financiera. Que el plató de San José se mueva y haga caja. ¿Y sería un problema? Me dice K., que acaba de leer el post del tirón y no le ha quedado claro de qué va realmente...

.

4 comentarios:

alex dijo...

Un héroe fue Bush padre después de la primera guerra del golfo. Un héroe que después fue fulminado por la razón episódica. Pues así es todo, Emilio. Todo es efimero, como lo es el patriotismo enfebrecido y falso potenciado por el presidente chileno. Caerá, dices bien. Caerá como todos, pero le recordarán (de eso de ha asegurado) por ser el tipo que sacó a los mineritos. Mentira, lo sabemos. La mayoría no. Así son las cosas...

EMILIO CALVO DE MORA dijo...

La razón no se casa con nadie, va sola, no tiene razones que la expliquen. En política también. La razón qué es. Todo es patriotismo y clientelismo y cajismo. Caerá, sin duda, por la inercia esa de que todo obrero de lo público cae, inevitablemente. Pienso ahora en todos los presidentes de esta democracia nuestra y ninguna, una vez salido de Moncloa, ha gozado del respeto de su pueblo. No nos gusta la política y menos, los políticos, pero hacen lo que otros rehúsan. Lo de los mineros es un reality, puro reality. Una pena. Ha sido bonito, en el fondo. Ha sido bonito en el fondo.

Anónimo dijo...

lOS POLÍTICOS NO BAJAN A LA MINA NUNCA. NI A LAS ALCANTARILLAS. SE LIMITAN A PONERSE EN LA FOTO Y ESPERAR RÉDITO DE ESE ACTO PUBLICO. TODOS MAS O MENOS OPERAN
IGUAL Y ASI NOS VA A LOS QUE LES DAMOS TRABAJO. LES DAMOS TRABAJO, ESO QUE QUEDE CLARO. ZP EN CHILE HUBIESE SIDO UN HEROE, NO HAY DUDA.

LUCAS CASTROVIEJO

alex dijo...

Bonito fue, sí. En el fondo, al menos. Lo que vino después está por ver aún. Aunque pintan bastos, me temo...