Cosas extrañas, cabezas que rugen, orejas a las que asedian unas hormigas, habitaciones rojas, hombres sin fe, ruidos dentro de un corazón que gime.
Despréndase de todo lo que sabe, borre los registros del corazón, piense en usted como si acabara de ser invitado al mundo. Nadie le conoc...
No hay comentarios:
Publicar un comentario