15.1.17
Bibliotecas / 2
No hay sitio donde mejor se lea que junto a los libros. No es que se tenga uno en las manos, es la sensación de que los demás (muchos o pocos) están cerca y participan de algún modo de la lectura. Libros que consuelan sólo con saber que están disponibles. Como las personas a las que amamos. Además ninguno nos reclama una entrega exclusiva. Lo ideal es ser infiel e ir cortejando a unos y a otros. En una biblioteca la promiscuidad libresca es saludable. Basta una silla. Ni la silla es precisa, si hay suficiente deseo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Jazz / 22 / Kind of blue
i La niña lee los créditos del disco. Por ver quién toca el piano, quién la batería. Tal vez no tenga las herramientas que descerrajen las...

1 comentario:
Incluso te puedes sentar en el suelo!
Publicar un comentario