4.4.09

Libros para el pensamiento efervescente

Es mejor la incredulidad: da un extra de asombro desde el que es más fácil encarar el mundo y no perderse en su vértigo de timadores y de imbéciles. Luego está el crédulo, que no es peor persona ni tampoco más torpe o de entendederas menos lubricadas, pero que omite el cortejo intelectual y abraza sin pudor las metáforas y las parábolas, las historias del más allá que caen al más acá por obra y gracia de los mitos primordiales de la religión. Toda las bibliotecas del mundo tutelan millones de libros que zanjan o distancian o enredan o incluso frivolizan la injerencia de los mecanismos de la razón en la lógica simbólica de la fe, y no es posible en un post de sábado de sol, justo antes de tomar unas cañas con los amigos y charlar sobre fútbol o sobre la avalancha de procesiones y capirotes a la vuelta de mañana, pretender decir algo sentencioso, ocurrente o sencilla y llanamente atinado. Sale este escrito por haber descubierto (oh el azar) una colección libresca que promete ratos de entretenimiento y sano esparcimiento cognitivo. Bajo el llamativo título de ¡Vaya timo! Libros para crédulos, la editorial Laetoli lanza un muestrario de golosinas para el cerebro perezoso que, a lo visto, parecen amenas y no bajas en calorías intelectuales. Han puesto en danza libros que cuestionan el psicoanálisis, las abducciones, la parapsicología, la sábana santa, el yeti, los ovnis, el creacionismo o la religión. De eso precisamente, en estos días previos a la orgía mística de los sentidos, habla uno de ellos....


"Lo que en el timo de la religión resulta definitorio consiste en prometer y, por consiguiente, esperar, algo que es de toda evidencia contra natura, a saber: la negación de la muerte y la afirmación de una felicidad plena y sin fisuras. ¿Hay quien dé más y más barato? Por esta razón nuclear y fantástica, y por algunos de sus corolarios, al timo religioso le ha cabiodo el honor, en la historia de la humanidad, de ser el padre de los demás timos, y así el más pernicioso, pues su engaño descansa sobre el mito más irreal de todos cuantos se han generado en la mente humana: el mito de la existencia de almas y espíritus inmateriales como entes reales, y también de sus derivados, los dioses de los politeísmos, el Dios de los monoteísmos y también los espíritus de los panteísmos."



La religión ¡vaya timo! (Gonzalo Puente Ojea)

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