Hablar de uno mismo como si no se conociese.
Mejor desfallecer cuántas más veces con vehemencia y vocación que fallecer una solitaria vez sin aviso ni arreglo.
El Cristo manaba copiosa sangre por un solo ojo así que pusieron un barreño debajo. Uno bastaría, pensaron, pero una vez bien colmado, bus...
No hay comentarios:
Publicar un comentario