Me conformaría con sentirme hospitalario conmigo mismo. Alguna vez, sintiendo ese reconforte del espíritu, he pensado en cómo preservarlo, pero esa brizna de equilibrio, de paz interior, se escabulle sin que exista la posibilidad de que lo aprese y aprenda a invocarlo a poco que lo precise. Yo creo que no necesito otra cosa a la que aferrarme. No tengo interés en que una fecha marque el inicio o el fin de algo. Tal vez, ahondando mucho, más de lo que nunca he hecho, querría escribir un diario...
Sigue leyendo en Barra Libre.
5.1.14
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Una cerveza
Viene el verano con su boca de esparto. Está ya el cuerpo hecho a rendirse ante los rigores del calor. La memoria climática, la que todos ...
-
Con suerte habré muerto cuando el formato digital reemplace al tradicional de forma absoluta. Si en otros asuntos la tecnología abre caminos...
-
Hace algunos años o algunos cursos (los maestros confundimos esas dos medidas del tiempo), escribí este cuento para los alumnos de sexto d...
-
El Circo del Sol es adictivo. Hoy al salir del Grand Chapiteau he pronunciado esa frase. La repito mientras escribo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario