31.12.12

Dos mil doce / Fin


Tengan ustedes una noche antológica, una noche sublime, una a salvo de la pesadumbre, una con colmo de júbilo, una festiva hasta el desmayo, una que no deseen que acabe, pero no caigan en el error de olvidar el mañana gris, el día con todas sus luces, el año que entra con su vértigo y con su fiebre. Hoy, no obstante, desfóndense. Sean felices sin otro dios que les guíe. Miguel Brieva, el autor de la imagen que traigo todos los años, en esta fecha, a mi blog, se lo dice muy claro. El texto no cambia. Los últimos años entran a trompicones, amenazando con llevarse todo por delante. Así que hoy, si pueden, bailen.

8 comentarios:

Francisco Machuca dijo...

La gente en estos momentos están ultimando los preparativos de la cena y tú y yo escribiendo ahora en nuestros blog todo el cabreo que tenemos encima.

Feliz año mi querido amigo ¡Y punto!

Juan Herrezuelo dijo...

Vértigo y fiebre… y lanza, que diría Javier Marías, y baile –que no hubo-, y sueño –que acabó venciéndonos-, y veneno –las almendras amargas de este año que empieza-, y sombra –la de de todo lo que nos acecha-, y adiós –el que forzosamente hemos de aplicar a la tentación de rendirnos-: es nuestro rostro (esta) mañana…
Y así está uno otra vez esperando la Marcha Radetzky.
Mis mejores deseos para este año, Emilio.

Anónimo dijo...

Vértigo, amigo Emilio. Nada mejor para empezar este difícil año. Ojalá el vértigo derive en calma. Hoy, por lo menos, no estoy para fiestas. Un saludo y un agradecimiento.


A.

Ana Mª dijo...

os deseo muchas cosas buenas ( todas a ser posible ) y también pido un deseo A VER SI NOS VEMOS MASSS jejeje y es que somos ¡ le leche! besitos familia

Anónimo dijo...

Empieza igual que acabó.
Lastimosa y tristemente.
Y ya está.

Anónimo dijo...

Empieza igual que acabó.
Lastimosa y tristemente.
Y ya está.

Sergio DS dijo...

Así fue, con la resaca del día siguiente las cosas ya se ven distintas.

Feliz 2013 en cualquier caso.

José Luis Martínez Clares dijo...

Feliz año, con todos sus vértigos y su inestimable resaca. Un abrazo