11.7.11

Dios, Rubalcaba y Mou


Terminamos siempre hablando de religión, de política o de fútbol. A veces incluso pensamos en esas tres cosas a la vez y las formulamos compactadas en una misma conversación. También se da bien, en casos, no siempre, ingresar el sexo en esa tríada maravillosa. Eso nos pasa a los hombres. Con unas cañas, embravecidos por el aplomo etílico, nos deslenguamos. O los toros, esa fiesta de estilistas de la puya. Tenemos esa facilidad fraternal de abismarnos en la conversación como quien franquea el vacío de un páramo en un sueño y de pronto pisa la cálida y jubilosa presencia de un oasis  Claro, hay quien no comulga, quien escucha hablar sobre Dios, Rubalcaba o Mou y se las ingenia para hacer como Bartleby y salirse por la tangente o, a las bravas, ni entrar siquiera en faena lingüística. Se me está ocurriendo que, contento de ron, es cosa de convertir en una santísima Trinidad a los tres, al Altísimo, a P. y a The Special One. Bien llevado el asunto, agitado el cóctel, pero no revuelto, si el ingenio aguza las ideas y las palabras se esmeran en salir las justas y las más hermosas, puede producirse uno de esos extraños hitos de la oratoria de bar en la que los amigotes abren la boca, tocan el hombro del que se explaya y piden otra ronda en honor del Castelar de turno. Ian Dury y sus mercenarios Blockheads lo expresaron más cristalina y pomposamente: Sex and drugs and rock and roll is all my brain and body need...

6 comentarios:

Julia Perea dijo...

Me llamo Julia así que se ve que no soy hombre, pero quitando el sexo, al que no me inclino en lo verbal en las tabernas, qué le vamos a hacer, también me gusta la Triada Gloriosa, incluyo fútbol. Un saludo.

Ramón Besonías dijo...

No creas, Emilio, a las mujeres, cuando les da por lubricar sus gargantas con brebajes etílicos, nos ganan 6 a 4, 8 a 2. Y su semántica se presta a adjetivos mucho más procaces y su temática a contenidos mucho más prosaicos y rendidos a la desinhibición. Doy fe.

Buena noche, Emilio. Aquí el tiempo da tregua y nos regala brisa.

el hijo de tm dijo...

Soy hijo de bares y tendré ñpronto mi rato en cuanto termine este comentario a la página tuya.
En un bar se puede descubrir a Dios, a Rubalcaba y a la madre que parió a Mou. Depende de lo que te metas, de quien te acompañe, de lo que tengas fuera del bar y de si el bar es lo único que tienes. Amén.

Anónimo dijo...

sex, vale; druga, no vale, en fin, depende; rock and roll, siempre. Buen post, amigo.


Rafa

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Qué feo es el tio de la foto, joder.